Sobre el Hombre Topo

SOBRE EL HOMBRE TOPO:

Somos un grupo de producción literario e intelectual definido por su obsesión por la crítica cultural, la escritura, el cine, la filosofía y la traducción. Esperamos difundir ideas, textos, traducciones, fragmentos inteligentes de una luz no tan lejana.
Escriben en esta revista: Franco Bordino, Matías Rano, Gustavo Roumec, Tiépolo Fierro Leyton, Juan M. Dardón, Tomás Manuel Fábrega y Xabier Usabiaga.

domingo, 15 de diciembre de 2013

La eventualidad de la película - Fábrega



La eventualidad de la película

De Salamanca del Choapa
No quedan más que ríos y palmas

Allí pensé en mi trascendencia
Un día cuatro de febrero de 1992

Recordé mi futuro

Como si los vientos  me contaran que seré un fracasado     más

Nada ocurría en el pueblo
Solo el vino conversaba con las calles, y las plazas

Los cerros me dijeron:
“vos nos sos llanero“
me derrumbé

Ramiro Rafael Berrillos, el poeta
Escribió una carta, decía:
                                                                                                     La Tirana, 1992
 Pareciera que la ambigüedad hace la correspondencia, vos sos la muerte y no el diablo. Déjate de actuar en bailes y fiestas. Vente a La Tirana, hombre, hombre de mala fe. La poesía es el lenguaje del tiempo.
Un abrazo para- conmigo
RRB



El mar                                                       El mar                                                                                        
                  Me hablaba de seres que
Sin saberlo, cayeron en cuenta del infortunio
                    Cayeron en cuenta del infortunio


Ese día parecía: multiplicarse

La nieve  reflexionaba 
Contemplaba la realidad, y pronunció su discurso:

Tu futuro no es más que el de un pecador, absoluto. Un pecador por excelencia. Tu existencia es la de fracaso en fracaso. Caída tras caída.
¡De pie muchacho!

Los jueces: Nunca debatas creyendo tener la razón
                    ¡Como creerles!




y los bosques, ellos sí que hicieron rememorar el pasado
y los pájaros cantaban un himno en la patria

la sangre exigía otro color
las piedras se mantuvieron quietas aquella madrugada


Los árboles  pronosticaban el porvenir
y yo era causa de mi llanto

La densidad de mi ser era una rareza
estuve consumido en la totalidad de mi existencia.
fui un grito

Un día, llegué a reconocer mi deuda
Mi deuda eterna con la madre
Todo se abrumó en un eclipse

Un día pensé en la proximidad
y caí, caí
en los dominios del tiempo



 Tomás Manuel Fábrega

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